Seleccionar página

Caso de éxito

EMASESA – Centro de control unificado para el ciclo integral del agua

Modernización del control de EMASESA sobre una única plataforma que integra la información de todos sus departamentos y unifica la comunicación con el campo.
Partner:
Objetivos del proyecto
Sector:
Aguas
  • Unificar en una sola plataforma la información dispersa de los distintos departamentos de la compañía.
  • Estandarizar y contextualizar esa información, hasta entonces sin un marco común.
  • Sustituir un modelo de control fragmentado, con Oasys como centro de control y varios SCADA independientes.
Retos
  • Con un SCADA distinto en cada departamento, un mismo dato podía significar cosas distintas según quién lo mirara, lo que dificultaba tener una lectura común de la operación.
  • Unificar sistemas que ya estaban en marcha obligaba a integrar tecnologías heredadas sin interrumpir el control diario del servicio.
  • La comunicación con el campo dependía de soluciones distintas para los PLC y controladores, complicándose el mantenerla y ampliarla.
  • El centro de control debía poder gestionar las avalanchas de alarmas sin que el operador perdiera de vista lo importante.
Resultado
  • Visión única y contextualizada de la información de la compañía, antes repartida en silos entre departamentos.
  • Implementación de un centro de control capaz de gestionar eficientemente los picos de alarmas.
  • Comunicación con el campo unificada, más fácil de mantener y de ampliar.
  • Digitalización de los procesos administrativos, eliminando la anterior dependencia del papel.
  • Representación más completa de las instalaciones físicas dentro del SCADA, apoyada en el modelo BIM.

 

 

EMASESA es la empresa pública que gestiona el ciclo integral del agua en Sevilla y su área metropolitana. Abastece a 1.071.245 habitantes de Sevilla capital y once poblaciones de su área metropolitana, el 57% de la población de la provincia. Su cometido abarca todo el recorrido del agua, desde que se capta en la naturaleza hasta que se devuelve depurada al medio.

Ese recorrido se apoya en una red repartida por toda la provincia. El agua se capta en seis embalses, se potabiliza en tres estaciones de tratamiento y se distribuye por más de 3.800 kilómetros de red hasta los hogares y la industria. De vuelta, la red de saneamiento, que supera los 3.000 kilómetros, conduce las aguas residuales hasta seis depuradoras antes de reintegrarlas al cauce natural. Coordinar tantas instalaciones repartidas por toda la provincia exigía, por lo tanto, un control preciso y permanente.

 

Obstáculo principal del cliente: un control fragmentado

El control se apoyaba en Oasys como centro de control y en varios sistemas SCADA independientes, uno por departamento. Cada área trabajaba con el suyo, de modo que un mismo dato podía leerse de forma distinta según quién lo consultara. La información estaba dispersa: no existía un criterio común que permitiera interpretarla en conjunto.

 

Hacia un centro de control único

El desafío no era solo técnico, sino de convivencia: había que integrar sistemas heredados que ya estaban en marcha, sin interrumpir el control diario del servicio. Para lograrlo, el proyecto reunió toda esa operación en una única plataforma.

¿Qué obtiene el cliente con este cambio?

Resuelta esa integración, la información deja de estar en silos y pasa a un modelo unificado y contextualizado. Además, desaparecen los procesos en papel, y la comunicación con el campo, que dependía de soluciones distintas para cada equipo, queda centralizada en un solo sistema, siendo así más fácil de mantener y de ampliar.

 

¿Y ahora?

EMASESA opera hoy con una visión única y contextualizada de su información, que antes vivía aislada en cada departamento. De este modo, la compañía cuenta con un control más coherente de una infraestructura que se extiende por toda la provincia.

Imagen representativa del caso de éxito EMASESA – Centro de control unificado para el ciclo integral del agua