Caso de éxito
Fabricante de salsas y condimentos – Control de recetas y trazabilidad en planta
- Implantar un sistema Batch que centralizase el control de recetas, la trazabilidad y el cálculo del OEE en la producción.
- Ganar eficiencia en los procesos Batch, hasta entonces sin una herramienta que los gobernara.
- Incorporar un control de calidad en tiempo real durante la fabricación.
- Conectar la producción con el ERP para enlazar la planta con la gestión.
- La producción funcionaba sin una monitorización ni un control centralizados, lo que dejaba la operación sin una visión única.
- Los sistemas eran heterogéneos y actuaban como silos de comunicación, sin hablar entre sí.
- Las tecnologías de partida eran propietarias, lo que complicaba integrarlas y ampliarlas.
- Enlazar el mundo de la planta con el del ERP exigía una vía de comunicación que no existía.
- Trazabilidad completa de las recetas, seguibles a lo largo de todo el proceso de fabricación.
- Visibilidad en tiempo real de los procesos productivos de la planta.
- Respuesta ágil ante las desviaciones del proceso, al detectarlas en el momento.
- Ciclos de mejora continua más rápidos.
- Captura y análisis de datos a largo plazo para apoyar decisiones.
El cliente es un fabricante español de salsas y condimentos, con una gama muy reconocida en el mercado de gran consumo. Se mueve en una de las categorías más vivas de la alimentación, donde conviven grandes grupos internacionales, fabricantes nacionales especializados y un catálogo que cambia temporada a temporada.
Un sector que no perdona el descontrol
En una planta de salsas se fabrican decenas de productos distintos, cada uno con su receta, tiempos y parámetros, y todos sobre las mismas líneas. A esa variedad se suma una demanda constante de sabores nuevos y de versiones más saludables, y cada novedad es una receta más que incorporar, ajustar y repetir sin margen de error.
Sobre todo ese engranaje pesa una exigencia que en alimentación no admite excepciones, la trazabilidad. Cada lote debe poder rastrearse hasta su receta, sus ingredientes y las condiciones en las que se produjo, y cualquier desviación tiene que salir a la luz cuanto antes. En una producción de gran volumen y muchas referencias, controlar bien la fabricación importa tanto como acertar con la receta.
El punto de partida
Nada de eso encajaba con la situación de la que se partía. La producción del fabricante necesitaba monitorización y control, y no disponía de una herramienta que se los diera. Los sistemas eran heterogéneos y funcionaban como silos, cada uno sobre su propia tecnología propietaria, sin apenas hablar entre sí. A la planta le faltaba, además, una vía de comunicación con el ERP.
Sin una visión de conjunto, controlar las recetas, medir el rendimiento de los equipos o reaccionar ante una desviación se volvía trabajoso.
La solución: un sistema Batch en planta
El proyecto se apoyó en dos soluciones del portfolio AVEVA con funciones complementarias. Para empezar, AVEVA Batch se implantó en las plantas para el control de las recetas, es decir, para definir y gobernar cómo se elabora cada producto: sus ingredientes, secuencias y parámetros. En cuanto a AVEVA System Platform, la solución se ocupó de la operación y el control de los equipos de producción, actuando como la capa que supervisa y dirige las máquinas que ejecutan esas recetas.
Al integrar la fabricación en un único entorno, empezó a controlar todas las recetas con un criterio común y seguir la calidad dentro del propio proceso, sin depender de comprobaciones posteriores. La información de la planta, que antes quedaba dispersa entre sistemas, empezó a registrarse según se generaba.
Y el después, ¿cómo se traduce?
El fabricante gana trazabilidad de sus recetas y una visión en tiempo real de lo que ocurre en la línea. Ahora, puede reconstruir qué se ha fabricado, con qué receta y en qué condiciones. Ante una incidencia con un producto, puede acotar qué lotes se vieron afectados en lugar de trabajar a ciegas.
En cuanto a la visibilidad en tiempo real de la producción, el cliente obtiene una imagen de lo que ocurre en la línea mientras ocurre, no cuando el lote ya está terminado. Una ventaja que le capacita para dar una respuesta rápida ante las desviaciones: un problema puede detectarse y corregirse durante el proceso, antes de que arrastre a toda la producción.
Por último, la captura y el análisis de datos a largo plazo convierten cada campaña en información aprovechable para que el fabricante compare, encuentre puntos de mejora y acelere sus procesos de optimización continua con criterio sólido.






